25 jun. 2008

Loterías

LOTERIA DE NAVIDAD
Sorteo 102, miércoles, 22 de Diciembre de 2010
Cat. Nº Euros
1º premio - 79250 - 3.000.000
2º premio - 00147 - 1.000.000
3º premio - 75913 - 500.000
4º premio - 57896 - 200.000
4º premio - 25506 - 200.000
5º premio - 75869 - 50.000
5º premio - 73684 - 50.000
5º premio - 77992 - 50.000
5º premio - 69069 - 50.000
5º premio - 34141 - 50.000
5º premio - 15548 - 50.000
5º premio - 06075 - 50.000
5º premio - 78953 - 50.000


LOTERIA DE NAVIDAD
Sorteo Nº 102 de 22 de Diciembre de 2009

Bar "Garci" - Sacramenia
69351

Asociación de Jubilados y Pensionistas S. Ana y S. Martín - Sacramenia
42531

Asociación Cultural - Cuevas de Provanco
53941

Bar "Calzada" - Sacramenia
00000

Cofradía de Nazareno - Sacramenia
43603

Asociación Cultural San Sebastian y San Roque - Laguna de Contreras
40043

Asociación de Vecinos - Pecharromán
58354

Bar "Fama" - Sacramenia
60125

Asociación "Nuestra Olma" - Sacramenia
67926

Junta Gestora Ejecutiva del Centro Parroquial -
Sacramenia
57248

Asociación de Vecinos San Vicente - Fuentesoto
47099


Resultados del Gordo

Primer premio
78294Segundo premio
53152
Tercer premio
10104Reintegro
4Tabla de resultados de loteria nacional:
Primer premio 300.000€
Segundo premio 100.000€
Tercer premio 50.020€
Reintegro 20€

Las otras loterías

A los españoles nos ha entrado, hace ya mucho tiempo, la furia del juego: bingos, quinielas, máquinas tragaperras, loterías modernas o primitivas se están llevando una buena parte de los sueños y los dineros de los españoles. Las cosas andan mal y –quien más, quien menos- todos andamos a la cuarta pregunta y esperamos la mágica solución de un “gordo” que nos saque de apuros.

Y a mí la lotería me parece estupenda, entendida como un juego. ¿Quién no ha soñado, en la segunda quincena de diciembre, con todas esas cosas que va a hacer con ese premio que, sabemos de sobra, no nos va a tocar?

Lo preocupante es el sueño convertido en fiebre o el confundir la esperanza con la suerte. O, lo que es peor, volcarse en las loterías del dinero y olvidarse de todas esas otras loterías con premios mucho más suculentos y seguros.

La lotería de vivir, por ejemplo. Esa nos toca a todos desde aquel día en que la bolita de la existencia cayó sobre nosotros. Vivir bien es estupendo, pero a mí me parece más maravilloso el simple hecho de vivir. El día de nuestro nacimiento nos tocó el “gordo”, salimos de la pobreza absoluta de la nada y entramos en la maravilla del tiempo y de la sangre. Lo absurdo es que haya gente que ruede por el mundo sin haberse molestado en consultar la lista de esa lotería de vivir para comprobar que allí está su nombre y apellidos.

La lotería de amar es aún más fecunda y tiene premio doble: la posibilidad de amar y la de ser amado. ¿Quién sabría decir cuál de los dos premios es más grande? Para esta lotería no hace falta ni siquiera comprar billete: basta con tener corazón y con no tenerlo demasiado endurecido por el egoísmo. Es un sorteo con muchas pequeñas alegrías de reintegro que, además, tocan en todos los décimos.

La lotería de la esperanza es un poco más cuesta arriba. Para jugar a ella hay que tener los ojos limpios y algunos kilos de coraje frente a la adversidad. Pero también está al alcance de todos. Generalmente en esta lotería no tocan premios gordos; hay que ir ganando cada día, con pequeñas pedreas que dan para seguir comprando esperanzas para el día siguiente.

Y luego está la lotería de creer. Creer, si se puede, en Alguien. O, cuando menos, en algo, que, si es limpio, termina por conducir a creer también en Alguien que escribo con mayúscula. Esta lotería no se compra. Es un don. Pero un don ofrecido a todo el que lo busca con buena voluntad. Y ése sí que es un “buen gordo”. No “resuelve” los problemas. Pero da fuerza para resolverlos.

Todas estas loterías están ahí. Y tocan a todos los jugadores. Y se ofrecen a ricos y pobres, más a los pobres que a los que se rebozan en su riqueza. Lo asombroso es que no haya colas en las expendedurías.