6 feb. 2010

Sacramenia - Santa Águeda

5 de Febrero a las 12:30 - Misa en la Iglesia de San Martín

Cuenta la leyenda que, a principios del siglo XI, cuando la ciudad y el Alcázar se hallaban en manos de los moros, las mujeres zamarriegas, engalanadas con sus mejores trajes y joyas y valiéndose de su gracia en el baile y de su hermosura, entretuvieron a la guardia de la fortaleza, que abandonó sus puestos para admirarlas; lo cual fue aprovechado por los hombres para penetrar en el Alcázar y reducir a los "embobados" defensores. Cuando éstos se dieron cuenta de la estratagema, cogieron a la cabecilla y le cortaron los pechos, dándole así el mismo martirio que a Santa Águeda. Por ello, gozaron los zamarriegos del privilegio de ser defensores perpetuos de la fortaleza, así como de la exención de ciertos tributos hasta la abolición de privilegios en el siglo XIX.

Y las mujeres, quizá por la similitud del martirio o por haber ocurrido este hecho a comienzos de Febrero, a partir del ańo 1227 comenzaron a celebrar en la festividad de Santa Águeda -patrona de las mujeres casadas, y, en especial, de las que crían con el pecho a sus hijos- que la Iglesia celebra el día 5 de Febrero, de una manera muy especial: tomando la vara de mando dos de ellas, las Alcaldesas, durante ese día y admitiendo solamente en la fiesta a las mujeres casadas y viudas.

Solamente las mujeres casadas pueden bailar en la procesión delante de la santa, portar sus andas y tomar parte en el posterior baile de rueda. El único hombre admitido es el sacerdote, en la parte religiosa que tiene la fiesta, para la celebración de la Misa y procesión.

Si algún hombre intenta participar en la fiesta se le acorrala y pincha con unos largos alfileres que llevan el significativo nombre de matahombres; lo mismo les ocurrirá a los forasteros que no están dispuestos a pagar el peaje por entrar al pueblo en tan señalado día. En compensación por ello, una buena tajada de chorizo espera a todo aquel que ayude a las mujeres a sufragar su fiesta.

A santa Águeda bendita
sacamos de su rincón
Y desde entonces la saca
este grupo en procesión

La fiesta se va animando
y nos parece muy bien
Es nuestro día señoras
No se debe de perder.

A santa Águeda bendita
pedimos de corazón
que de salud a esee grupo
y a todos su bendición

Al sacerdote pedimos
que tenga mucha paciencia
Porque hoy mandamos las señoras
dentro y fuera de la Iglesia

DESPEDIDA
A santa Águeda bendita
en tu casa te dejamos
No te olvides de nosotras
que a ti nunca te olvidamos.