1 feb. 2009

Valtiendas

En 1591 se llamaba Valdetiendas; por lo que apenas ha variado su nombre.

Al término municipal de Valtiendas están agregados los lugares de Pecharromán y el Caserío de San José. Sin embargo a la parroquia de Valtiendas solo pertenece el Casería de San José. Pecharromán constituye por si mismo la parroquia independiente.

Valtiendas

la iglesia parroquial Nuestra Señora de la Asunción, edificio de estilo renacentista que en su interior conserva un retablo barroco, y varias piezas de plata para el culto.

Fiesta de Valtiendas: 15/16 de Agosto de 2010


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Constantino Lázaro Rojo

nacido 12 de Abril del año 1910
bautizado 18 de Abril
hijo de Isaías Lázaro y Eulalia Rojo
abuelos paternos: Valentín Lázaro de Bals y Triniodad Rojo Yorente
abuelos maternos: Patricio Rojo Lázaro y Petra Andrés Sacristán
madrina: Teodora Rojo Andrés, tía materna

Alumno profeso de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Vorazón de María
Recibió el sagrado orden de subdiaconado de manos del Obispo Florentino Simón el día 26 de Mayo del año 1934. (Libro 7/ paj. 36/ nº 106)
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Florencio Rojo AndrésNació en Valtiendas
Murió en la batalla de Ebro - en Nules
Enterrado en Burriana (Castellón)

En 1938, la población quedó casi totalmente arrasada al convertirse en frente de combate. Asediada por los dos bandos, el 80% de sus edificios cayó bajo el efecto de las bombas, siendo evacuada la población en julio de 1938 ante la llegada inminente de las tropas del General Franco por la Sierra de Espadán.

La Guerra Civil
Los silenciosos búnkeres de Nules

Nules conserva aún el testimonio de las cruentas batallas que se libraron en su término durante la guerra civil. Algunos búnkeres utilizados para la defensa de la localidad son el testimonio mudo de aquella página de la historia. Y precisamente, historiadores y la propia sociedad civil está mostrando un creciente interés para que se conserven como parte de la historia de la población.

También en el término de Nules y en la fosa común del antiguo cementerio, sobre cuyo solar está construido el instituto de la población, se hallan miles de cadáveres de soldados.

Cabe destacar que esta población fue la que más sufrió las consecuencias de aquella guerra fraticida en la provincia de Castellón, pues en su término se estableció el frente de lucha de los dos bandos durante los ocho meses transcurridos desde la ocupación de la localidad por las tropas rebeldes, el día 8 de julio del año 1938, y el final de la contienda.

Como único testimonio material de dichas batallas aún se conservan, en perfecto estado, tres grandes búnkeres, así como los restos de otros cuatro que fueron destruidos durante las batallas y, posteriormente, al construir la autopista.

Los búnkeres, de grandes dimensiones, están dotados de aspilleras y nido de ametralladoras. Los mejor conservados fueron construidos por el autollamado ejército nacional, que utilizó los bordillos de piedra de las aceras de la población.

Todas estas construcciones de especiales características y situadas a ambos lados de la autopista AP-7, constan en el catastro como de propiedad municipal, con lo que se puede garantizar su permanencia como testimonio de la guerra civil.

Traslado de restos

De los vecinos de Nules muertos en el frente, algunos familiares lograron, tras la feroz contienda, trasladar sus restos al nuevo cementerio del municipio.

De aquellos que fueron asesinados al inicio de la guerra, la mayoría de sus cadáveres pudieron ser recuperados y trasladados al cementerio local, pero otros, como es el caso de los tres primeros seglares asesinados en la madrugada del 1 al 2 de noviembre del año 1936, nunca fueron hallados, por lo que se supone que, tras matarles, fueron arrojados en las proximidades del pantano del Sichar.

Además de las pérdidas humanas y los grandes destrozos en el casco urbano, la guerra siguió presente en los campos, ya que algunas zonas quedaban sembradas de munición que, pasados bastantes años y, a pesar de la limpieza realizada, aún ocasionaron algunas víctimas.

Acabado el conflicto, la población que marchó forzosamente para salvar sus vidas regresó, pero encontró totalmente destrozadas la mayor parte de las viviendas y todas ellas saqueadas, como resultado del robo de los bandos. Además, de las viviendas habían desaparecido puertas y ventanas de madera, que fueron utilizados por los soldados en el frente. En concreto, los utilizaron para protegerse durante el invierno, haciéndose chabolas para guarecerse del frío.

Los caballos, mulos y animales que se utilizaban para trabajar el campo habían sido sacrificados durante la guerra para comer, a pesar de que esta práctica había sido prohibida expresamente por las autoridades. Sin embargo, los habitantes, acuciados por el hambre y la escasez, optaron por sacrificarlos de forma clandestina en las casas de campo existentes en el término.